viernes, 21 de diciembre de 2012

Algunas palabras de Agradecimiento

Las mariposas son labios que adornan la existencia de los solitarios

Ha sido un placer poder concluir la plaquette Amordasílabos. Precisamente en este 2012, entregarla a los amigos y las personas que tengan la gentileza de pasar por la página.

Agradezco como siempre a Dios la posibilidad de haber puesto los tiempos y los medios para lograrla. 

A Margarita García Alonso,  porque la circunstancia mágica de la vida, la trajo a mi camino como un hada madrina. Por sus amados dibujos, que para siempre estarán unidos a mis letras, salvando la distancia de su ya ganada y reconocida carrera en diferentes líneas del arte y mis modestas letras de principiante. 

Me llena de sano orgullo su apoyo. no hay palabras para decirle más que un enorme Gracias "tan largo y flaco" como yo.

Gracias a los amigos que fueron a oírme leer en la casa del poeta Ramón López Velarde este Noviembre pasado. 

Esos momentos de verdadero disfrute pagan con creces las horas difíciles de un año complejo. 

Gracias a Nancy, a quién le robo parte del sueño "por mi mal habito" de escribir de madrugada



           Margarita García Alonso.



Matanzas, Cuba. Reside desde 1992 en Francia. Licenciada en periodismo por la Universidad de la Habana.

Poeta, periodista, pintora, grafista e ilustradora. Ha publicado los poemarios Sustos de muchacha, Ediciones Vigía, y Cuaderno del Moro, en la Editora Letras Cubanas.

Premios en diversos concursos literarios. Laureada en la Taberna de poetas francesa, y publicada por “Yvelinesédition”, en marzo 2006.

Biografía abreviada.


Publicado en México 2012
© Angel Collado Ruiz
Dibujos: Margarita García Alonso
www.angelcolladoescribe.blogspot.com
www.edicioneseducativas@hotmail.com

Este libro, incluidas las ilustraciones, podrá ser reproducido. 


Amordasílabos es un agradecimiento de amor a la tierra mexicana. Sacrificada a falsos ídolos con el pretexto de saciar la sed de nuestra culpa heredada. Se romperá el maleficio algún día y la claridad anunciada se hará presente en la más hermosa historia de amor imaginable, por el generoso acto de otra entrega. La Divina luz que nos aguarda.
                   
   Angel Collado Ruiz
  Mérida, Yucatán, 6 de enero de 1993.
    


Ante el vasto espacio del cielo, la multitud de pechos se inclina. Despejará la entrega el camino de impurezas. Al verse reflejada, el temor hará eco del espejo. Duele en su interior, de águila que cuida el celaje de su pueblo, la doliente ofrenda de la amada, más los dioses bajo el vidrio aguardan saciar de su belleza. Cuánta novia dada al sacrificio. El acto hace danzar a los que lloran. Entregados a la euforia olvidan el desgarro. La calma anuncia el fin de la tormenta. Al borde del círculo los ojos no pueden contenerse. En pago florece la vida.


Cuando se transite hacia la vida y las palabras no importen y veamos a los amigos volver para abrazarnos, entre el nuevo esplendor sabremos entonces que hemos llegado. En tan poco espacio que dura un segundo la mente es pródiga en recrear vivencias. Mucho impide descifrar con calma la súbita caída. Es tal la impresión sufrida que al propio vuelo estorba la vida. Provoca cerrar de golpe los ojos, ante el impacto que avecina. Todas las manos en coro aciertan despedir la virgen que se entrega. El amor viaja hacia la luz sin miedo.



La emoción  deshace lo que lleva oculto. Entre cosas que no borra el tiempo. En la cicatriz perenne de lo no logrado. Lágrima del aire que persiste libre. Para ellos Dios reserva su perdón eterno.