viernes, 21 de diciembre de 2012


Querer soñar por imposible que fuese. Dar la batalla anhelada. El rostro sofocado como en larga carrera sopesa en la noche las palabras dichas tan pensadamente, a la espera de saber que favor les aguarda al día. La soledad conspira contra amores que no definen sus pasos. Los años avizoran mejor destino al corazón que se ve de pronto abandonado. Los amantes inexpertos desprecian al tiempo que marchita la piel ante la rutina. Una nueva mirada al espejo refleja lo perdido. Qué hacer para sentirse amada. Si pudiera conocer el don de penetrar el alma. La palabra sublima trasfondos necios de la vida.


No hay comentarios:

Publicar un comentario